Nunca nadie dijo que fuera fácil, hace dos años exactamente perdí aquel trabajo en el que pensaba estaría seguro por toda mi vida. El sueldo no era mucho, empero, la paga también incluía algunos beneficios como trabajar desde casa y algunos viajes al año.
Y así pues fue que unos años después perdí este trabajo al cual quería tanto, sentado en una cafeteria Havanna de Buenos Aires fue cuando me quede con las manos vacías. Terminar una labor es complicado, sobre todo cuando estas lejos de donde perteneces. Me quedaban unos días más allá con lo que decidí pasarlos bien y posteriormente pensar en que haría para adelante.
En aquel momento tenia 24 años de edad, habia terminado la universidad y tenia algunos años de experiencia laboral como consultor en temas relacionados a la política. La primera idea fue armar una especie de consultora con un colega, para lo que después de volver a casa tome un vuelo a Cartagena, la linda ciudad caribeña.
Reunido allá con el "socio" y amigo, decidimos emprender y empezar a contactar personas para hacer
que la situación surja. Meses después la realidad nos dio otra cara, no habíamos contactado a nadie ni menos logrado un contrato. Las reservas económicas ya estaban disminuidas y bastante golpeadas pero no me atemorizaba.
Fue entonces donde encontré uno de mis rumbos como empresario, invertí todo lo que tenia en una industria, la que tomo alrededor de un año en montarse y empezar a laborar legalmente. En ese año mis padres muy cercanamente aun me daban algo de dinero para poder subsistir y terminar de armar el emprendimiento.
Hoy, dos años mas tarde la moneda tiene otra cara, junto a mi trabajan otras 4 personas a las que la idea les da un sustento mensual, y diario. Y es que no fue tan difícil ahora que lo veo desde acá. La empresa creció y por fin siento que las cosas salieron bien.... al menos hasta ahora pues nunca se sabe cuando del viento pegue en contra de la vela.
