Hoy desperté con ganas de rodar, encendí la moto y me dirigí hacia a un pueblo cercano junto al lago. Alrededor de 160 kilómetros de ruedo. Mi idea era meditar un poco y llegar a una reflexión para dejar a mi cabeza tranquila y poder arrancar uno 2018 sin problemas.
Y así fue, en el kilometro 280 llegue a las siguientes conclusiones:
- "No espero nada de nadie esperar siempre duele"
- No debo esperar que es lo que debería pasar o debería hacer
- Es así desde que la conocí, no me debo preocupar
- Esta de vacación y es comprensible que ande algo distanciada.
Sin mas, después de 312 kilómetros, 120 en granizo y lluvia tratando de escapar de los rayos, he disfrutado el día y creo que estoy listo para poder arrancar un año del cual espero las cosas sean maravillosas.
